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Mensajes de salvación para todo aquel que crea no se pierda, sino tenga vida eterna (Juan 3:16)

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¿ Cómo puedo saber lo que Dios quiere que yo haga? (primera parte)

Principios bíblicos al tomar decisiones

Por: humberto garcía g. | Publicado: 02/07/2010 21:34 | | | #Cont:4
Una decisión puede cambiar nuestras vidas para siempre. A eso se agrega la tensión de querer agradar a Dios, de desear dar lo mejor de nuestras vidas a para El. Ningún cristiano seriamente interesado en agradar a Dios piensa que es lo mejor. Todas estas consideraciones tienden a producir ansiedad. ¿Hay alguna manera de averiguar lo que Dios quiere que hagamos en una situación particular?

Ha habido muchos métodos. La gente ha probado toda clase de tácticas para determinar lo que Dios quiere que hagan:

*      Vellones (pedirle a Dios una señal sobrenatural)

*      Ayuno (dejar de comer para buscar el rostro de Dios)

*      Lanzar monedas al aire (dejar que la suerte decida)

*      Sentimientos (obedecer a los sentimientos a pesar de la lógica)

*      Proceder incierta y torpemente (yendo a todas partes en busca de respuestas)

*      Abstenerse de actuar (dejar que los acontecimientos decidan)

*      Lectura superficial (leer la Biblia al azar)

*      Delegar (dejar que otros decidan por nosotros)

*      Sueños (pedir ver una visión o escuchar una voz)

*      Echar la suerte (dejar que el tiempo decida)

*      Inactividad (postergar la decisión)

*      Dejarse arrastrar (tomar el camino de menor resistencia)

*      Razonamiento (usar la lógica)

La confusión se ha multiplicado. Las consecuencias de nuestras decisiones muchas veces  son complejas. Por lo tanto, tenemos que lograr una comprensión clara de cómo Dios espera que encontremos nuestra senda en la vida. Y puesto que la Biblia no siempre da una clara respuesta a todas las preguntas, hemos de ser cuidadosos en cuanto a cómo buscamos las soluciones. Mas una cosa es segura. No encontraremos más que desesperación, frustración, culpa e incertidumbre si acudimos a métodos meramente humanos en nuestro intento de encontrar la voluntad de Dios en nuestras vidas.

La gente está frustrada. Algunos piensan que Dios ya ha trazado un mapa de sus vidas pero que no les mostrará el camino. Otros cristianos se sienten culpables por errores del pasado y se resignan a lo que consideran una vida de segunda clase. Algunas personas caminan de puntillas nerviosamente por la vida como si anduviesen por la cuerda floja. Cada vez que dan un paso se preguntan si seguirán recibiendo la aprobación de Dios.

La solución es liberadora. No es la intención de Dios que estemos siempre frustrados y derrotados, ni que creamos que andamos sobre una “cuerda floja”. Hay un camino mejor. La Biblia nos muestra que a medida que hacemos lo que Dios nos ha dicho claramente que hagamos, El, a su tiempo y manera, se cerciorará de que no nos perdamos lo que El ha planeado para nosotros.

¿Cómo podemos saber lo que pensamos que debemos hacer refleja los deseos de Dios y no nuestros propios deseos humanos? Esto puede llegar a ser confuso. El hacer la voluntad de Dios no es algo que sucede naturalmente. En Gálatas 5:16-17 el apóstol Pablo escribió:  16 Así que les digo: Vivan por el Espíritu, y no seguirán los deseos de la *naturaleza pecaminosa.17 Porque ésta desea lo que es contrario al Espíritu, y el Espíritu desea lo que es contrario a ella. Los dos se oponen entre sí, de modo que ustedes no pueden hacer lo que quieren. Gálatas 5:16-17 (Nueva Versión Internacional).

Parte de nuestra confusión puede deberse  a que no entendemos cómo nos guía Dios. Podríamos estar renunciando a nuestra responsabilidad, o podríamos estar subestimando la participación de Dios en nuestras vidas.

Esta artículo (a través del acróstico SENDA) nos mostrará que podemos conocer tanto de la voluntad de Dios como necesitemos conocer si centramos nuestra atención en cinco (5) principios básicos.  Si verdaderamente deseamos saber lo que Dios quiere que hagamos, no podemos darnos el lujo de ignorar estos principios.

SIEMPRE ACUDE AL SEÑOR

Comencemos bien. No debemos esperar hasta estar desesperados o en medio del dolor antes de decidir lo que es más importante.(1)
Proverbios, cortesía de: store.pandevida.com/.../4,20775.html
Proverbios 3:5 nos dice: 5Confía en el Señor de todo corazón,
      y no en tu propia inteligencia.
6 Reconócelo en todos tus *caminos,
      y él allanará tus sendas
.
Proverbios 3:5-6 (Nueva Versión Internacional). Para entender lo que significa la frase: “El allanará tus sendas” hemos de considerar los versículos que rodean esta frase. El contexto (vv. 1-10) describe lo que Dios hará por la persona que confía en El y que sigue sus principios en el diario vivir. Los versículos 5 y 6 prometen que si vivimos en dependencia del Señor. El se cerciorará de que mantengamos el rumbo y recibamos su aprobación.
En el salmo 5:8, David oró: 8Señor, por causa de mis enemigos,
      dirígeme en tu *justicia;
      empareja delante de mí tu senda
. Salmos 5:8 (Nueva Versión Internacional)
.David sabía que Dios podía mostrarle lo que debía hacer.
¿Por qué hemos de reconocer a Dios?  A menudo pensamos tontamente que somos lo suficientemente competentes como para tomar sabias decisiones sin la ayuda de Dios. Razonamos: “Si Dios nos ha dado un cerebro, ¿por qué es tan importante pedirle ayuda para tomar decisiones?” la respuesta se ha ce obvia a medida que entendemos quién es Dios. Puesto que El nos creó, nos conoce mejor de lo que nosotros nos conocemos a nosotros mismos: 1Señor, tú me examinas,
      tú me conoces.
2 Sabes cuándo me siento y cuándo me levanto;
      aun a la distancia me lees el pensamiento.
3 Mis trajines y descansos los conoces;
      todos mis caminos te son familiares.
4 No me llega aún la palabra a la lengua
      cuando tú, Señor, ya la sabes toda.
5 Tu protección me envuelve por completo;
      me cubres con la palma de tu mano.
6 Conocimiento tan maravilloso rebasa mi comprensión;
      tan sublime es que no puedo entenderlo.
Salmos 139:1-6 (Nueva Versión Internacional)
. El lo sabe todo acerca de todo, y comprende lo que nosotros nunca comprenderemos: 8«Porque mis pensamientos no son los de ustedes,
   ni sus caminos son los míos —afirma el Señor—.
9 Mis caminos y mis pensamientos
      son más altos que los de ustedes;
      ¡más altos que los cielos sobre la tierra!
Isaías 55:8-9 (Nueva Versión Internacional). 33 ¡Qué profundas son las riquezas de la sabiduría y del conocimiento de Dios!
      ¡Qué indescifrables sus juicios
      e impenetrables sus caminos!
34 «¿Quién ha conocido la mente del Señor,
      o quién ha sido su consejero?»[
a]
35 «¿Quién le ha dado primero a Dios,
      para que luego Dios le pague?»[
b]
36 Porque todas las cosas proceden de él,
      y existen por él y para él.
   ¡A él sea la gloria por siempre! Amén
. Romanos 11:33-36 (Nueva Versión Internacional). 25 Pues la locura de Dios es más sabia que la sabiduría humana, y la debilidad de Dios es más fuerte que la fuerza humana. 1 Corintios 1:25 (Nueva Versión Internacional).
Dios tiene el control de todo lo que sucede: 3 Nuestro Dios está en los cielos
      y puede hacer lo que le parezca.
Salmos 115:3 (Nueva Versión Internacional).Es todopoderoso: 17 »¡Ah, Señor mi Dios! Tú, con tu gran fuerza y tu brazo poderoso, has hecho los cielos y la tierra. Para ti no hay nada imposible. Jeremías 32:17 (Nueva Versión Internacional)y hemos de rendirle cuentas por nuestras acciones: 18 Muestras tu fiel amor a multitud de generaciones, pero también castigas a los hijos por la iniquidad de sus antepasados. ¡Oh Dios grande y fuerte, tu *nombre es el Señor Todopoderoso!19 Tus proyectos son grandiosos, y magníficas tus obras. Tus ojos observan todo lo que hace la *humanidad, para dar a cada uno lo que merece, según su conducta y los frutos de sus acciones.Jeremías 32:18-19 (Nueva Versión Internacional). Dios quiere ayudarnos y lo hará, cuando le honremos debidamente: 3Confía en el Señor y haz el bien;
      establécete en la tierra y mantente fiel.
4 Deléitate en el Señor,
      y él te concederá los deseos de tu *corazón. Guímel 5 Encomienda al Señor tu *camino;
      confía en él, y él actuará.
6 Hará que tu *justicia resplandezca como el alba;
      tu justa causa, como el sol de mediodía.
Salmos 37:3-6 (Nueva Versión Internacional). El proveerá todo lo que necesitemos ahora y en la vida venidera si le buscamos a El primero: 33 Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas. Mateo 6:33 (Nueva Versión Internacional). También juzgará a todos aquellos que pensaron que no lo necesitaban: 28 Además, como estimaron que no valía la pena tomar en cuenta el conocimiento de Dios, él a su vez los entregó a la depravación mental, para que hicieran lo que no debían hacer.29 Se han llenado de toda clase de maldad, perversidad, avaricia y depravación. Están repletos de envidia, homicidios, disensiones, engaño y malicia. Son chismosos,30 calumniadores, enemigos de Dios, insolentes, soberbios y arrogantes; se ingenian maldades; se rebelan contra sus padres;31 son insensatos, desleales, insensibles, despiadados.32 Saben bien que, según el justo decreto de Dios, quienes practican tales cosas merecen la muerte; sin embargo, no sólo siguen practicándolas sino que incluso aprueban a quienes las practican. Romanos 1:28-32 (Nueva Versión Internacional).
Proverbio, cortesía de: prisionerodecristo.wordpress.com/.../

¿Cómo reconocemos a Dios? ¿Acaso tenemos que vivir en la cima de una montaña, afeitarnos la cabeza, vivir en un monasterio u orar ocho (8) horas diarias para mostrarle a Dios que reconocemos quién es El? No. Sin embargo, hay algunas maneras espaciales en que podemos reconocer que Dios tiene el control de las situaciones de la vida. Reconocemos a Dios cuando demostramos confianza, cuando practicamos la sumisión, cuando nos dedicamos a la oración, y cuando le obedecemos. Examinemos más de cerca cada una de estas acciones.(1)

v  ¿Qué significa confiar en Dios? Confiar significa que no dependeremos de nuestro propio entendimiento: 5Confía en el Señor de todo corazón,
      y no en tu propia inteligencia.
Proverbios 3:5 (Nueva Versión Internacional). Un niño de dos años no se da cuenta de cuan sabios son sus padres. El niño puede que piense que sabe cómo manejar la estufa de la cocina. Puede que se pregunte por qué mamá  y papá no le permiten decidir por sí mismo la hora en que debe irse a la cama. Pero sus padres saben mejor qué es lo que le conviene. A medida que el niño crece, sería prudente de su parte pedir consejo a sus padres.

El rey David se dio cuenta del valor de confiar en Dios cuando escribió: 1El Señor es mi *pastor, nada me falta;Salmos 23:1 (Nueva Versión Internacional). Igual que una oveja cuya vida y seguridad dependen del pastor, David vio que su vida estaba en las manos de Dios. David sabía que, a medida que le siguiera como lo hace una oveja, el Señor le conduciría como lo hace un pastor.

v  ¿Qué significa eso de la sumisión?Podríamos usar la palabra humilde, reverente o temeroso para describir la actitud que hemos de adoptar si queremos tener la confianza de que Dios nos guía en nuestras decisiones. Proverbios 1:17 reza:7El temor del Señor es el principio del conocimiento;
      los *necios desprecian la sabiduría y la disciplina
.
Proverbios 1:7 (Nueva Versión Internacional). El salmo 25:9 dice: 9Él dirige en la *justicia a los humildes,
      y les enseña su camino.
Salmos 25:9 (Nueva Versión Internacional). La persona que está dispuesta a ser enseñada aprenderá a agradar a Dios en todas sus decisiones.

La sumisión también se demuestra cuando renunciamos a nuestros propios deseos en provecho de los deseos de Dios. Romanos 12:1-2 afirma: 1 Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual,[a] ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, *santo y agradable a Dios.2 No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta. Romanos 12:1-2 (Nueva Versión Internacional).

Este “sacrificio” de uno mismo es la práctica visible de una actitud interna de sumisión a Dios. El creyente que teme a Dios reconocerá su Señorío en todas las áreas de su vida y se despojará de todo derecho a auto-gobernarse. La mente “transformada” piensa en armonía con Dios respecto a la manera  correcta de vivir. Dicha transformación se produce a medida que el creyente llena su mente con las verdades de la Palabra de Dios. La vida que resulta de esa práctica prueba que el camino de Dios es la mejor manera de vivir.

¿Cómo ayuda la oración? El creyente que confía en Dios y se somete a El reconoce su necesidad de ayuda divina al tomar decisiones. El apóstol Santiago, cuando hablaba de cómo debemos manejar las dificultades y las pruebas, dijo: 5 Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios da a todos generosamente sin menospreciar a nadie. Santiago 1:5 (Nueva Versión Internacional).
Santiago, apóstol, cortesía de: www.madremaria.es/santos/vidas/santiago.htm

Santiago sabía que no es fácil saber qué hacer cuando las cosas se ponen difíciles. Por tanto, explicó que debemos pedirle a Dios la sabiduría necesaria. Con frecuencia tenemos que tomar decisiones cuando nuestra fe es probada o cuando pasamos por una dura experiencia. En una aplicación más amplia, Santiago 1:5 promete que Dios ayudará a los que le piden ayuda.

El no pedirle a Dios dirección puede ser una señal de arrogancia. Aunque pueda que nos sintamos confiados en nosotros mismos, Dios ve la situación desde una perspectiva más amplia. El peligro de no consultar a Dios queda ilustrado en Josué 9. Cuando Israel estaba en medio del proceso de conquistar la tierra de Palestina, los gabaonitas trataron de engañar a Israel por medio de un tratado de paz con ellos. Israel se precipitó a tomar una decisión sin consultar con Dios. El versículo 14 declara:14 Los *hombres de Israel participaron de las provisiones de los gabaonitas, pero no consultaron al Señor. Josué 9:14 (Nueva Versión Internacional). Ellos no pensaron que necesitaban preguntarle a Dios acerca de algo que parecía tener sentido, y sin embargo, se equivocaron. Terminaron concertando un tratado con un pueblo al que Dios había ordenado  a Israel que exterminara.

En Colosenses hallamos un ejemplo del valor de la oración al buscar la voluntad de Dios. El apóstol Pablo oró por los creyentes de Colosas, y pidió: 9 Por eso, desde el día en que lo supimos no hemos dejado de orar por ustedes. Pedimos que Dios les haga conocer plenamente su voluntad con toda sabiduría y comprensión espiritual,10 para que vivan de manera digna del Señor, agradándole en todo. Esto implica dar fruto en toda buena obra, crecer en el conocimiento de Dios. Colosenses 1:9-10 (Nueva Versión Internacional).
Josué y los gabaonitas, cortesía de: www.dibujosbiblicos.net/img454.search.htm

Dios sí nos revela su voluntad. Por medio de su Palabra y de su Santo Espíritu, el cual mora en nosotros, tenemos todos los recursos que necesitamos. Pero antes debemos orar.

v  ¿Qué sucede si no hacemos lo que sabemos que deberíamos hacer?  ¿Por qué tendría Dios que guiar a una persona en una situación específica de la vida si esa persona muestra desdén o negligencia hacia Dios en otra área de su vida? La cuestión central es si estamos o no andando en obediencia a lo que ya sabemos que Dios quiere de nosotros. ¿Por qué habríamos de esperar que Dios nos mostrase-por medio de las circunstancias, la gente o la obra interna del Espíritu Santo-lo que El quiere que hagamos, si no tenemos la intención de obedecerle?

Consideremos el ejemplo de Jonás. Dios le dijo claramente que fuese a Nínive, pero Jonás huyó en otra dirección. ¿Crees que Dios le iba a dar a Jonás  dirección otra vez para elegir un ministerio? Yo lo dudo.(1)
¿Qué podemos esperar si lo reconocemos?Podemos esperar con toda seguridad que Dios cumplirá su promesa de ayudarnos. Nos dará todo lo que necesitamos para saber qué hacer. Eso no quiere decir que Dios nos detallará todo minuciosamente cuando en realidad ya nos ha dado los principios bíblicos que hemos de usar al tomar nuestras decisiones. O bien, puede que Dios espere que usemos nuestra capacidad de razonamiento como guía al escoger el sendero que va en conformidad con sus directrices generales. En cualquier caso, podemos esperar que Dios nos dé la dirección  que necesitamos. El tiene control de todas las áreas de la vida:l11 En Cristo también fuimos hechos herederos,[a] pues fuimos predestinados según el plan de aquel que hace todas las cosas conforme al designio de su voluntad, Efesios 1:11 (Nueva Versión Internacional). A medida que buscamos su voluntad, Dios pondrá en marcha su plan por medio de nosotros: 13 pues Dios es quien produce en ustedes tanto el querer como el hacer para que se cumpla su buena voluntad. Filipenses 2:13 (Nueva Versión Internacional).
Incluso si no hemos reconocido a Dios en el pasado, podemos hacer su voluntad en el presente y en el futuro a medida que aprendemos a reconocerlo en nuestras vidas.

¿Qué hace el Espíritu Santo por nosotros? Jesús prometió que el Espíritu moraría en los creyentes: 15 »Si ustedes me aman, obedecerán mis mandamientos.16 Y yo le pediré al Padre, y él les dará otro *Consolador para que los acompañe siempre:17 el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede aceptar porque no lo ve ni lo conoce. Pero ustedes sí lo conocen, porque vive con ustedes y estará[a] en ustedes.18 No los voy a dejar huérfanos; volveré a ustedes. Juan 14:15-18 (Nueva Versión Internacional).Pero, ¿qué hace el Espíritu para guiarnos en nuestra toma de decisiones? Su papel principal es ayudarnos a comprender lo que Dios ya ha revelado en la Biblia:  10 Ahora bien, Dios nos ha revelado esto por medio de su Espíritu, pues el Espíritu lo examina todo, hasta las profundidades de Dios.11 En efecto, ¿quién conoce los pensamientos del *ser humano sino su propio espíritu que está en él? Así mismo, nadie conoce los pensamientos de Dios sino el Espíritu de Dios.12 Nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo sino el Espíritu que procede de Dios, para que entendamos lo que por su gracia él nos ha concedido.13 Esto es precisamente de lo que hablamos, no con las palabras que enseña la sabiduría humana sino con las que enseña el Espíritu, de modo que expresamos verdades espirituales en términos espirituales.[a]14 El que no tiene el Espíritu[b] no acepta lo que procede del Espíritu de Dios, pues para él es locura. No puede entenderlo, porque hay que discernirlo espiritualmente.15 En cambio, el que es espiritual lo juzga todo, aunque él mismo no está sujeto al juicio de nadie, porque

   16 «¿quién ha conocido la mente del Señor
      para que pueda instruirlo?»[
c]

   Nosotros, por nuestra parte, tenemos la mente de Cristo. 1 Corintios 2:10-16 (Nueva Versión Internacional). También hay varios ejemplos en el Nuevo Testamento en cuanto a cómo el Espíritu Santo puede obrar por medio de impresiones internas:  29 El Espíritu le dijo a Felipe: «Acércate y júntate a ese carro.»; Hechos 8:29;  28 Uno de ellos, llamado Ágabo, se puso de pie y predijo por medio del Espíritu que iba a haber una gran hambre en todo el mundo, lo cual sucedió durante el reinado de Claudio.; Hechos 11:28;  2 Mientras ayunaban y participaban en el culto al Señor, el Espíritu Santo dijo: «Apártenme ahora a Bernabé y a Saulo para el trabajo al que los he llamado.»; 11 Hechos 13:2; Éste vino a vernos y, tomando el cinturón de Pablo, se ató con él de pies y manos, y dijo:

   —Así dice el Espíritu Santo: "De esta manera atarán los judíos de Jerusalén al dueño de este cinturón, y lo entregarán en manos de los *gentiles. Hechos 21:11 (Nueva Versión Internacional). No obstante, es preciso hacer una advertencia. Las impresiones pueden ser engañosas y pueden proceder de fuentes cuestionables: nuestros deseos egoístas, experiencias del pasado acumuladas en la mente, y hasta el engaño satánico. Por tanto, no podemos esperar que toda la guía que necesitamos venga de sentimientos subjetivos. Es por eso que es tan importante buscar principios bíblicos que el Espíritu pueda usar para darnos una dirección inequívoca.(1)

Meditación.   ¿Has reconocido al Señor en todas las áreas de tu vida?¿Por qué sería un a necedad pedir que Dios te guíe en una decisión importante si al presente estás ignorando lo que El ya ha dicho acerca de otros asuntos? Si no has orado antes como sabes que debieras, comienza ahora mismo a conversar con Dios y pídele que te dé sabiduría.

REFERENCIAS
 
(1) De HaanII, Martin R. y Kurt, ¿ Cómo puedo saber lo que Dios quiere que yo haga?. Radio Bible Class, Grand Rapids, Michigan, 1996, pp. 2-11
 
 
 
 
 
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Confía en el SEÑOR de todo corazón,y no en tu propia inteligencia. (Proverbios 3:5-6)
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yo me alejé del Señor por problemas con un Pastor
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